martes, enero 19, 2010

Hay que buscarse un amante


Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores.

Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.

Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro:
"Depresión" y la infaltable receta del antidepresivo de turno.

Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, ES UN AMANTE.

Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto. Están las que piensan: ¡Cómo es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica!. Y también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más.

A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición:
Amante es: "Lo que nos apasiona". Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir.
Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.


A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby...
En fin, es "alguien" o "algo" que nos pone de "novio con la vida" y nos aparta del triste destino de durar
.

Y que es durar? - Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia.
Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.


Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, se vos también un amante y un protagonista... de la vida
Pensá que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie.

Lo trágico, es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, búscate un amante...

La sicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió algo trascendental:

"Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida".


Les dejo esta reflexion que me ha gustado por la cantidad de verdad que hay en ella,,,disfrutarla pero tambien aprovecharla ,,,,




con mis mejores deseos siempre
marina

3 comentarios:

MARIA dijo...

YO CASI QUE ME LO VOY A BUSCAR HABER SI ME VA MEJOR QUE CON EL QUE ESTOY BESITOS

Maki dijo...

jajjajajaja,,,,pillale la moraleja ,,asi ya ?? uffffffffffffffffff,,,,besos guapa

Un pequeño rincón de música dijo...

¿Para cuando esos divanes en la Seguridad Social? Jajaja. Bueno, mi primer "comen" en tu blog, Mar. (o el segundo, que el primero me parece que no ha salido, ya te comenté que en esto del blogereo estoy muy verde)

Me parece una sabia reflexión, una muy buena alternativa, entre otras, al típico pastillazo. Buscar algo que nos apasione y a lo que dediquemos algo de nuestro tiempo al día, para desconectar de problemas, de presiones, es siempre buena táctica. Aunque también es cierto que hay situaciones insuperables a veces, muy díficiles de comprender y de afrontar, y que unas personas son más vulnerables que otras a ciertas contingencias de la vida diaria. Aunque como alternativa, me parece ideal, hacernos pensar que no todo pasa por lo farmacológico para solucionar los problemas emocionales.

Yo me quedaría con mis zapatillas de deporte, y una extensión de campo rodeada de encinas bordeando un arroyito para correr. Me han sacado de muchas situaciones complicadas, y por eso las quiero tanto, aunque no sean de oro como las de Michael Jhonson ni corra como él (más quisiera)

Una amante...bueno, también ayudarían Manuela Arcuri o Mónica Bellucci pero me quedan demasiado lejos...pero dejaré un suspirito por si les llega el susurro y cae la breva..que va a ser que no, triste destino el mio. Ainssss....

Encantado de estar aquí, Mar.